Contexto
El cliente opera instalaciones donde el ingreso de conductores y vehículos depende de reglas documentales, autorizaciones internas y coordinación con infraestructura física de acceso.
Reto operativo
El proceso requería validar la identidad del conductor, comprobar que la documentación del vehículo estuviera vigente y registrar qué operación se iba a realizar dentro de la planta o negocio. Sin una plataforma centralizada, el control podía depender de revisiones manuales, llamadas y registros fragmentados.
Solución implementada
Construimos una experiencia de autoservicio apoyada por un kiosco, donde el conductor inicia el flujo, selecciona la operación y presenta la información requerida. El sistema valida documentos, aplica reglas de autorización y se comunica con el sistema de barreras para permitir o negar el acceso según el estado del expediente.
Valor entregado
La operación ganó trazabilidad completa sobre ingresos, documentos, autorizaciones y eventos. El equipo puede consultar registros históricos, revisar excepciones y sostener auditorías con información centralizada en lugar de evidencia dispersa.