Mantener no es estancarse
El software vive más tiempo en producción que en construcción. Por eso un buen modelo de soporte no se trata solo de apagar fuegos: se trata de mantener el producto saludable y darle cadencia de mejora continua.
Diseñamos cada engagement de soporte con tres capas: operación reactiva (incidentes, tickets, SLAs), observabilidad activa (alertas, dashboards, SLOs) y evolución continua (backlog priorizado con negocio). Esa combinación reduce sorpresas, baja el costo de operar y mantiene al producto relevante.
Hardening, seguridad y costo
En cada engagement hacemos un assessment inicial de seguridad básica (dependencias vulnerables, secretos expuestos, accesos sobreprivilegiados) y de costo (recursos sin usar, queries caras, instancias sobredimensionadas). Las recomendaciones entran al backlog priorizadas por impacto.