El problema real, no el problema de moda
Cuando el cliente nos buscó, hablaba de “necesitamos IA”. Lo que tenían era un problema concreto: tickets de soporte tomando demasiado tiempo y costando rotación en el equipo.
Empezamos validando que la IA fuera la solución correcta y no un workflow simple. Hicimos entrevistas con agentes y un análisis de los tipos de tickets. Confirmamos que un asistente de búsqueda contextual sobre conocimiento propietario podía resolver la mayor parte del problema.
Construir con guardrails
Desde el día uno construimos el set de evaluación con 200 preguntas representativas. Cada cambio en el prompt, modelo o pipeline corre contra ese set y bloquea el deploy si la calidad baja. Eso nos dio confianza para iterar rápido sin romper lo que ya funcionaba.
Medir lo que importa
Definimos tres métricas antes de empezar: tiempo de resolución, adopción y satisfacción interna. Reportamos las tres semanalmente. Eso permitió al cliente justificar la inversión y al equipo de Caps priorizar mejoras con impacto medible.